La inexplicable muerte de mi hijo Antonio:
El día 03 de agosto de 2003 por la mañana me llamo mi hijo Antonio Dote Leiva se levantó al lavabo y resvaló. Yo me lo encuentro en el suelo y llamé al 061 y les dije que quería que le llevaran a el hospital JUAN XXIII, pero le llevaron al ambulatorio Torredembarra contra su voluntad y la mía, ya que insistíamos en que queríamos ir al hospital JUAN XXIII. Le propusieron pinchar un fármaco que no quería porque era alérgico a ciertos fármacos y, sin hacer caso, me echaron de la consulta, me quedé tocando la puerta porque oía gritar a mi hijo diciendo que no le pincharan, y aun y así lo hicieron. Oí un golpe, como cuando una persona se cae al suelo, y ya no volví a ver a mi hijo vivo, le dio una parada en el ambulatorio de Torredembarra y murió.
Entramos al ambulatorio a las 7'57 minutos y a las 8'10 mi hijo estaba muerto.