CONSEJOS DEL
DEFENSOR DEL
PACIENTE A
LAS PERSONAS
QUE ESTÉN
PENSÁNDOSE
REALIZARSE
UNA
INTERVENCIÓN
DE ESTÉTICA
Hemos de
distinguir
en primer
lugar
entre
cirugía
reparadora y
plástica.
La primera
pretende la
recomposición
del
organismo
dañado
previamente
por
traumatismos,
cirugía
oncológica,
etc. La
segunda
actúa en un
organismo no
dañado y
pretende dar
al mismo una
forma más
armónica,
deseada por
el propio
paciente.
Debido a
graves
problemas
sanitarios,
que incluso
en ocasiones
llegaron a
acabar con
la vida de
algunos
intervenidos,
recientemente
el Consejo
de Ministros
ha regulado
la materia
para paliar
el vacío
legal
existente
hasta el
momento.
Así,
brevemente,
relatamos
ciertos
consejos que
pueden
servirnos de
ayuda útil
si
solicitamos
los
servicios de
la cirugía
plástica:
.-Por
ley, las
intervenciones
de este tipo
de cirugía,
tanto
reparadora
como
estética, se
reservan a
los
cirujanos
plásticos.
Ellos son
los
profesionales
cualificados
que
garantizarán
que las
mismas se
realizarán
con los
controles
sanitarios
precisos.
.-
Evitemos las
intervenciones
en
domicilios
particulares
o en
clínicas que
no estén
bien dotadas
con equipo
de
reanimación,
UCI etc.,
las
garantías
son mínimas
al ser
practicadas
por
profesionales
no
cualificados.
El riesgo
sanitario
que podemos
correr no
compensa el
ahorro
monetario
por la
intervención.
.-
Debemos de
tener claro
cuál es el
resultado
que
pretendemos.
El
profesional
ha de
aconsejarnos
si dichas
expectativas
son o no
realizables.
El principal
problema
radica,
según los
cirujanos,
en que el
paciente no
tenga una
imagen real
de su
cuerpo.
Acudamos por
lo tanto al
quirófano
con una
información
clara y
realista de
las
posibilidades
de la
intervención.
Los
milagros, en
este campo,
no son
posibles.
.- Desde
El Defensor
del Paciente se denuncia
la falta de
regulación y
control de
la
publicidad
en esta
materia.
Muchas veces
resulta ser
engañosa o
frívola, en
el sentido
de que los
milagros son
posibles,
induciendo
al error al
paciente,
por ello
nuestra
recomendación
es que los
resultados
deben
asegurarse
por escrito,
no en vano
la cirugía
estética es
un contrato
de
resultados
tal y como
establece la
ley.
.- Amén de
la
información
estrictamente
sanitaria,
cerremos de
forma
transparente
el coste
total de la
intervención
no pagando
de forma
completa
esta hasta
la
finalización
y se pagará
a nombre
de… número
de cuenta
tal… y
nunca en
metálico y
sin factura.
Si se
suscitara algún
problema
posterior
a la
intervención que
necesitara
"retoque" tendremos
por escrito
que el
paciente no
abonará ni
un solo euro
ni al
profesional
ni a la
clínica, son
gastos
derivados de
un error
profesional
y correrá a cargo del
médico.
Dado que
muchas de
ellas
conllevan
anestesia,
exijamos un
especialista
en
anestesiología
por ello
debe haber
el mayor
rigor y
control en
su
aplicación.
La cirugía
utilizada de
forma
abusiva
puede ser
muy
perjudicial, cualquier
tipo de
cirugía.
Exigiremos
las fotos
realizadas
antes
de la
intervención
y después,
el informe
se nos dará
inmediato al
alta y
recogerá
nombre y
fabricantes
de prótesis
o cualquier
producto que
no hayan
puesto.
Número de
lote y
número de registro
sanitario
etc.
No
permitiremos la grabación
de nuestra
intervención
y, mucho
menos,
firmaremos
ningún
documento.
En el caso
de que el
médico
solicite
esta
grabación
para
utilización
en
congresos o
para
estudios clínicos,
etc., tendrá
que fírmarnos
un documento asegurándonos la no
comercialización
con nuestras
imágenes.
Estos
consejos
deberían ser
de obligado
cumplimiento
en nuestra
ley, como
desgraciadamente
la mayoría
no lo son,
somos
nosotros
mismos
quienes
debemos
imponérnoslos.