profile="http://gmpg.org/xfn/11"> El TSJ de Murcia condena a una Mutua Laboral para indemnizar con 75.000 Euros a una paciente que estuvo a punto de perder la pierna por no suministrarle antibióticos. : Asociación el Defensor del Paciente – Negligencia Médica

El Tribunal Superior de Justicia de Murcia, ha emitido Sentencia tramitada por los Servicios Jurídicos de ‘El Defensor del Paciente’, estimando la demanda presentada por Doña P. S. G. y se condena a su mutua a indemnizarla con 75.000 Euros -más intereses legales- por mala praxis en la asistencia sanitaria que recibió.

Los hechos se remontan al 22 de julio de 2007, cuando la paciente, de 49 años, tuvo un accidente in itinere por el que fue atendida por su mutual laboral en Murcia, en concreto por  atrapamiento de la pierna derecha contra la pared por un vehículo con edema, inflamación importante en la rodilla derecha, erosión y quemadura en dicha pierna. Tras descartarse tromoboembolismo el día 24 del mismo mes fue a consulta de traumatología, pues tenía fiebre de 39º y el dolor en la pierna le resultaba insoportable, además de una lesión que impresionaba de gravedad. En dicha consulta se le prescriben varios medicamentos pero ninguno antibiótico. Además no se le hizo anamnesis, ni reconocimiento, ni exploración, ni toma de exudados, ni medición de temperatura, ni de la frecuencia cardíaca, ni de la tensión arterial (a pesar de que era hipertensa desde hacía 20 años), ni por supuesto se la ingresa para estudio y control.

Como se ha dicho tampoco se le prescribieron antibióticos. El día 27 le correspondía consulta con el traumatólogo, sin embargo, y a pesar de la gravedad, el único control que se le realizó fue una cura a cargo de un ATS, profesional evidentemente no cualificado para controlar una lesión tan importante (derrame Morell-Lavallé).

El domingo 29 el dolor era ya demasiado intenso y la fiebre no bajaba de 40º. Además la enferma sufría disnea. Por ello la misma noche decidió ir al hospital Virgen de la Vega de Murcia, donde tras hacerle diversas pruebas, decidieron ingresarla ya con necrosis por la que evolucionó mal y tuvo que ser intervenida en tres ocasiones con injertos, siendo que la herida tardó  diecisiete meses en cerrar totalmente, y quedando secuelas de limitación de movimientos, fallos continuados, mal retorno venoso, inflamación, desalineación de la pierna y daños psicológicos. Tras agotar el período de baja se le reconoció la invalidez permanente total para su trabajo de encargada de panadería por limitación para bipedestación y sobrecarga de miembro inferior derecho, con insuficiencia venosa en pierna derecha con linfedema y trastornos tróficos, cicatriz angular de 37 cm en cara interna de muslo, pérdida de fuerza en muslo derecho y trastorno adaptativo; todo ello a pesar de que la mutua condenada propuso el alta con lesión no invalidante.

Tras acudir a ‘El Defensor del Paciente’ y a través de sus servicios jurídicos, la perjudicada interpuso reclamación ante la mutua y posteriormente recurso contencioso administrativo, por entender entre otros que se le debieron prescribir precozmente antibióticos ante la gravedad del trauma en orden a evitar la grave infección que acabó sufriendo.

Ahora la sentencia estima los argumentos del demandante y establece:

“La cuestión planteada en esta litis se centra en determinar, si en la atención que se le prestó en la Mutua a la Sra. … se ajustó o no a la lex artis, tras haber sufrido un accidente por atrapamiento de la extremidad inferior entre un automóvil y una pared, lo cual guarda relación con la instauración, desde el inicio de antibioterapia y las consecuencias que pudieran derivarse de su retraso….

… En conclusión, hubo retraso en el inicio del tratamiento antibiótico y este debe reputarse como constitutivo de una mala praxis, por cuanto se contempla aquella como efectivamente prescrita para excluir la responsabilidad por los peritos que han declarado a instancia de la Mutua, en tanto que por el perito de la parte recurrente, el Doctor .., especialista en traumatología, lo destacó como una de las causas de que el derrame de Morel-Lavallé que apareció, adquiriera la gravedad con que se manifestó, ya que puede ocasionar no solo necrosis de la piel, sino infecciones graves por la separación de la piel y el tejido subcutáneo de la fascia, tal y como ocurrió en este caso.”

La defensa del caso ha sido tramitada por los Servicios Jurídicos de ‘El Defensor del Paciente’.