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Nos
dirigimos a
Vd. para
darle cuenta
de las
manifestaciones
de la Juez,
Presidenta
de la sala
octava del
Tribunal
Superior de
Justicia de
Madrid, Inés
Huerta
Gaditano,
alegando que
quien sufre
una
negligencia
médica le ha
tocado la
“china”, y
que por
ello, la
Administración
no es un
Montepío, ni
un fondo de
pensiones,
ni una ONG,
y por tanto,
contra el
vicio de
pedir, está
la virtud de
no dar, ya
que los
pacientes
se quieren
enriquecer a
costa de la
Administración.
El día de
ayer, y
después de
haberle sido
enviada esta
carta a Vd.,
vía email y
vía fax,
pude conocer
que, además
de todo
esto, la
Juez también
dijo que los
médicos
estuvieran
tranquilos,
ya que los
jueces
emitían
sentencias
favorables
al paciente
porque les
daba
"lástima", o
se acusa a
sus
compañeros
de
prevaricación
de forma
pública, y
que, dijera
lo que
dijera el
Tribunal
Supremo, la
carga de la
prueba era
¡siempre!
del
paciente.
Estas
manifestaciones
fueron
realizadas
en unas
jornadas
taller
promovidas
por la
Asociación
de Derecho
Sanitario, y
en la que
estuvieron
presentes,
como invitados,
tres abogados
de nuestra
Asociación.
Tan
“demenciales”
manifestaciones
vienen de
alguien a
quien se le
pide
Justicia, y
que no
debería
tener más
respuesta de
Consejo que
la del expediente
y retirada
inmediata
para juzgar
estos temas,
evitando que
ninguna
denuncia
sanitaria
llegue a
manos de
alguien que
no respeta a
las victimas
y las
insulta.
Quizá la
falta de
“cordura“,
solo así podría
“perdonar” semejante
falta de
responsabilidad,
con el único
propósito de
favorecer a
la
Administración
y a la vez
perjudicarla
colapsando
con sus
decisiones
al Tribunal
Supremo. Eso,
a quien
puede
recurrir y a
quien no, le
deja en
indefensión.
Ahora
comprendemos por
qué en sus
sentencias
se valoraban
de forma
ridícula las
indemnizaciones,
valorando,
por ejemplo,
una
tetraplegia
en 2
millones de
las antiguas
pesetas.
Pues ya lo
ha dicho
públicamente,
no le viene
en gana
cumplir la
Ley de
Baremos de
daños. Hace
y deshace en
su finca,
que es la
Sección
Octava del
Tribunal
Superior de
Justicia,
Edificio que
fue creado
para
impartir
Justicia y
donde jueces
como ésta,
sobran en la
Adjudicatura.
A este
respecto las
mujeres
maltratadas,
victimas de
terrorismo o
muchos mas
ciudadanos
que pongan
una denuncia
y caigan en
manos de
esta Sra,
solo
obtendrán el
palo como
respuesta,
la
insolidaridad
y el desprecio.
Porque su
deseo
ferviente es
que no
pague la
Administración
y que se
valoren sus
daños
(cuando los
valore) como
si de una
limosna se
tratara, ya
sea
negligencia,
violencia
doméstica,
etc.
Ante esta
forma de ver
las cosas,
es evidente
que esta
juez está
incapacitada
para
llevar,
entre otras,
imprudencias
médico-sanitarias,
por burlarse
del dolor de
los
afectados
por
negligencias,
por ser
preadministración, algo
que ha
reconocido
ella misma.
Por eso,
rogamos
revise cada
una de las
sentencias
que ha
emitido solo
en el último
año.
Por todo lo
expuesto,
solicitamos
la toma de
medidas que,
en estos
casos, son
obligatorios
en un
Organismo,
como el
Consejo que
Vd. Preside.
P.D. Como
madre de una
victima de
negligencia,
tetraplegico
(tirado
permanentemente
en una cama,
de una sola
postura),
con heridas
terribles en
las que cabe un
puño, invito
a todo el
Consejo, y a
todo aquel
que tenga la
valentía,
a visitar a
mi hijo y
comprobar ¡¡la
maravillosa
forma de
hacernos
millonarios!!.
Reciba un
cordial
saludo, |