DENUNCIA ANTE EL CONSEJO DEL PODER JUDICIAL A UNA JUEZ QUE HA INSULTADO A LAS VICTIMAS


Att. De
D. Francisco José Hernando Santiago (Presidente del Consejo del Poder Judicial)

Muy Sr. Nuestro:

Nos dirigimos a Vd. para darle cuenta de  las manifestaciones de la Juez, Presidenta de la sala octava del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Inés Huerta Gaditano, alegando que quien sufre una negligencia médica le ha tocado la “china”, y que por ello, la Administración no es un Montepío, ni un fondo de pensiones, ni una ONG, y por tanto, contra el vicio de pedir, está la virtud de no dar, ya que los pacientes  se quieren enriquecer a costa de la Administración.
El día de ayer, y después de haberle sido enviada esta carta a Vd., vía email y vía fax, pude conocer que, además de todo esto, la Juez también dijo que los médicos estuvieran tranquilos, ya que los jueces emitían sentencias favorables al paciente porque les daba "lástima", o se acusa a sus compañeros de prevaricación de forma pública, y que, dijera lo que dijera el Tribunal Supremo, la carga de la prueba era ¡siempre! del paciente.

Estas manifestaciones fueron realizadas en unas jornadas taller promovidas por la Asociación de Derecho Sanitario, y en la que estuvieron presentes, como invitados, tres abogados de nuestra Asociación. 

Tan “demenciales” manifestaciones vienen de alguien a quien se le pide Justicia, y que no debería tener más respuesta de Consejo que la del  expediente y retirada inmediata para juzgar estos temas, evitando que ninguna denuncia sanitaria llegue a manos de alguien que no respeta a las victimas y las insulta.

Quizá la falta de “cordura“, solo así podría “perdonar”  semejante falta de responsabilidad, con el único propósito de favorecer a la Administración y a la vez perjudicarla colapsando con sus decisiones al Tribunal Supremo. Eso, a quien puede recurrir y a quien no, le deja en indefensión.

Ahora comprendemos por qué en sus sentencias se valoraban de forma ridícula las indemnizaciones, valorando, por ejemplo, una tetraplegia en 2 millones de las antiguas pesetas. Pues ya lo ha dicho públicamente, no le viene en gana cumplir la Ley de Baremos de daños. Hace y deshace en su finca, que es la Sección Octava del Tribunal Superior de Justicia, Edificio que fue creado para impartir Justicia y donde jueces como ésta, sobran en la Adjudicatura.

A este respecto las mujeres maltratadas, victimas de terrorismo o muchos mas ciudadanos que pongan una denuncia y caigan en manos de esta Sra, solo obtendrán el palo como respuesta, la insolidaridad y el desprecio.

Porque su deseo ferviente es que no pague la Administración y que se valoren sus daños (cuando los valore) como si de una limosna se tratara, ya sea negligencia, violencia doméstica, etc.

Ante esta forma de ver las cosas, es evidente que esta juez está incapacitada para  llevar, entre otras, imprudencias médico-sanitarias, por burlarse del dolor de los afectados por negligencias, por ser preadministración, algo que ha reconocido ella misma. Por eso, rogamos revise cada una de las sentencias que ha emitido solo en el último año.

Por todo lo expuesto, solicitamos la toma de medidas que, en estos casos, son obligatorios en un Organismo, como el Consejo que Vd. Preside.

P.D. Como madre de una victima de negligencia, tetraplegico (tirado permanentemente en una cama, de una sola postura), con heridas terribles en las que cabe un puño, invito a todo el Consejo, y a todo aquel que tenga la valentía, a visitar a mi hijo y comprobar ¡¡la maravillosa forma de hacernos millonarios!!.

Reciba un cordial saludo,

Carmen Flores (Presidenta)