profile="http://gmpg.org/xfn/11"> TESTIMONIO DE CARMEN FLORES, PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN EL DEFENSOR DEL PACIENTE - Asociación el Defensor del Paciente - Negligencia Médica : Asociación el Defensor del Paciente – Negligencia Médica
Mi Testimonio como Madre, que después de muchos años sigue esperando ¿justicia? ……………
 
Carmen Flores (Presidenta del Defensor del Paciente)

Deseo hacer una exposición que, desde luego, no está basada en el morbo ni en un relato lastimero. No es mi deseo dar lástima, sino que lo que deseo y por lo que estoy luchando es por lo que debiera ser normal en un Estado de Derecho: que la Justicia y la Administración cumplan con los derechos fundamentales de las personas con equidad y justicia para todos. 

En mis largos años de desgraciada experiencia en el orden sanitario y de justicia, lo que me he encontrado en el 98% de las ocasiones es dolor, indefensión, impotencia y una triste sensación de abandono por parte de las autoridades administrativas, políticas y de justicia. 

Lo que debería ser normal, se convierte en una injusticia pura y dura: algunos jueces que emiten sentencias que podíamos calificar de demenciales y que cuando las lees, son más propias de un inquisidor que de un juez. 

La Administración que solo elude las responsabilidades de aquellos que, amparándose en la medicina, manipulan, humillan y condenan a un paciente a ser una cosa, y no un ser humano con opinión y decisión propia. El oscurantismo en el que se mueven les hace actuar con la más vergonzosa impunidad, teniendo a su servicio una máquina administrativa y «legal», para defender a costa de lo que sea una muerte, una incapacidad, sin importarles cuantos sufrimientos van dejando por el camino. Y, curiosamente, cuando te «atreves» a denunciar públicamente, te acusan de vengativa o de querer sacar dinero: ¡¡Imbéciles!!. ¿Qué compensación tiene una inmovilidad de por vida, una ceguera  o, una pérdida inútil de una vida. ¿En cuanto se puede valorar la desgracia de por vida?. 

En cuanto a lo que se refiere a la venganza. Personalmente, no estaría escribiendo estas líneas en mi casa: estaría en la cárcel, y los que nos han arruinado la vida, en el cementerio. A eso sí se le llama venganza.

(…)

Las víctimas de negligencias no somos nada y por supuesto, todos sin excepción «vamos a por dinero», o estamos locos. Esta es la idea que impera desde la Administración y colectivos médicos  que se tiene de nosotros. 

Pero quiero que sepan que esto solo acaba de empezar, porque mientras la salud y la vida me respeten, seguiré intentando con denuncias reivindicaciones que, con ayuda de mis compañeros, podamos hacer lo que debe ser nuestra obligación: exigir nuestros derechos a ser tratados como en otros órdenes de la sociedad, porque nuestros muertos valen lo mismo que los del terrorismo, violencia doméstica o de cualquier otra agresión. Nosotros no somos una excepción: estamos hechos de material humano; por tanto, sufrimos y padecemos lo mismo.

(…)

Miles de víctimas al año no hacen mover un ápice la conciencia de los poderosos, porque, entre otras cosas, el poder les corrompe, y de ahí esa falta de sensibilidad y de conciencia. Hacen las leyes por y para ellos, y solo cuando necesitan el voto del ciudadano, se acuerdan de él, buscando como buitres con demagogia, la migaja que pueda llevarles al poder.

(…)

Para terminar, una súplica a todos aquellos médicos que, por incapacidad, descuido o ignorancia se les «vaya» un paciente de las manos y sepan que va a quedar tetrapléjico o en coma de forma irreversible: ¡Por Dios, no le condenen a estar muerto en vida! El ser humano tiene derecho a vivir, sentir, amar y, en definitiva, a una calidad de vida mínima, porque …, la propia palabra lo dice: ¡VIVIR, NO VEGETAR!.

Esta carta fue escrita en el mes de septiembre de 2003 y ratificada en abril del 2006

Porque quiero que todo el mundo lo sepa, porque no quiero que nadie más lo sufra, porque quiero se se condene con justicia y no con dinero lo que algunos están haciendo a miles de famílias‏

Ultimas conversación con mi hijo en el hospital donde permanecemos en Nochebuena.

Estando en la habitación del hospital y en situación angustiosa por la ansiedad que padecía Miguel Ángel me dijo:mama necesito un psicólogo, me sorprendió porque desde que sufrió su paraplejia y posterior tetraplejia ¡jamás había querido ni psiquiatra ni psicólogo decía, ¡yo soy el que tiene que asumir esto!, pero cuando le pregunté eso? Me dijo, mama a veces cuando voy por la calle quisiera poner en marcha la silla y cuando venga un coche echarme encima ¡ya ves como si pudiera, y después pienso ¿qué culpa tiene quien vaya en su coche para destrozarle la vida de lo que a mí me pasa? ,¡¡por Dios hijo!! , si mama y también digo ¿por qué me casaría? ¿por qué me operaria? ¡Por qué!, a lo que le respondo: ¡hijo si te casaste enamorado ilusionado y feliz ¡si pero me opere por ella y mira………. ¡en que maldita hora, ¡hijo no mires atrás hay que seguir, lo anterior ya da igual, ahora debes sufrir lo menos posible, ¡¡eso es lo malo mama que estoy sufriendo mucho, mucho y os hago sufrir a papa y a ti eso es lo malo ¿Qué le dieron a Ramón san Pedro?¡¡Miguel!!,si mama unas pastillitas y a volar ¡quiero morirme, ayúdame! ¡¡hijo mío!! ojalá tuviera valor pero es imposible ¡no puedo! ,¡mama ¿no ves la mala suerte que tengo? ¡hasta pierden los papeles cuando van a dictar sentencia me moriré antes, ¿verdad?, no hijo ya verás como sale pronto ¡es igual mama, la verdad es que la sentencia no podría volver atrás mi vida pero al menos me gustaría saberlo.

Esta ha sido la ultima conversación en medio de dolor ansiedad y sufrimiento que  los hijos de gran p…………. que están consiguiendo que pida a alguien superior a nosotros !¡si existe que acabe con esta tortura!! no para nosotros, para Miguel Ángel que nada malo ha hecho en su vida para merecer esto.

Carmen Flores

flechaSentencia escaneada e Incidente de Nulidad de Sentencia que se ha presentado.
Carmen Flores, como madre del afectado