Condena a una aseguradora médica por la muerte de una paciente a causa de un fracaso renal al no controlarle una grave hemorragia.

Date: 2025-10-29  

Condena a una aseguradora médica por la muerte de una paciente a causa de un fracaso renal al no controlarle una grave hemorragia.

La Audiencia Provincial de Málaga ha dictado Sentencia que desestima el recurso de apelación de la aseguradora medica SEGURCAIXA ADESLAS, y confirma la indemnización por daños y perjuicios por importe de 137.426 € -más intereses del 20%-, dado el tiempo transcurrido, lo que sumaría un total de 273.533 €, en un caso de negligencia médica con desenlace fatal fallecimiento de la paciente, tras la demanda presentada por los Servicios Jurídicos de la Asociación ‘El DEFENSOR del PACIENTE’ y en representación del marido e hija de la fallecida.
 La paciente, de 75 años, con antecedentes de diabetes tipo II, degeneración macular, valvulopatía reumática con recambio valvular, entre otros— sufrió una caída el 18 de marzo de 2019, en Francia, y se le diagnosticó mediante un TAC de una fractura a nivel sacro sin desplazamiento y con hematoma. Estando asegurada en Segurcaixa Adeslas, acudió el 26 de abril de 2019 al servicio de urgencias del Hospital Quirón Salud de Marbella (MÁLAGA), centro integrado en el cuadro médico de la aseguradora, presentando dolor y hematoma lumbares postraumático.
Pese a los signos evidentes de anemia severa, insuficiencia renal aguda, extensos hematomas y deterioro progresivo, la atención médica fue manifiestamente deficiente. La paciente fue dada de alta tras apenas una valoración inicial y un diagnóstico de lumbalgia, sin que se tomaran medidas adecuadas para contener la hemorragia, realizar estudios más detallados o valoraciones urgentes especializadas (angiografía y valoración urológica). Horas después, la paciente requirió reingreso por agravamiento del cuadro clínico, con constantes inestables y evidencia de sangrado activo y fallo multiorgánico.
Durante su ingreso, se registraron datos clínicos preocupantes que requerían intervenciones urgentes para detener el sangrado del hematoma de músculo iliopsoas y pared abdominal, vigilancia intensiva y manejo de la anticoagulación. Sin embargo, no se realizó ni embolización arterial ni derivación urinaria para tratar la insuficiencia renal obstructiva causada por el hematoma. A pesar de transfusiones y medidas paliativas, la paciente evolucionó hacia un shock hipovolémico y falleció el 29 de abril de 2019 tras una parada cardiorrespiratoria, lo que supone una grave negligencia médica que ha sido confirmada por la Audiencia Provincial de Málaga. En efecto, tras presentar bradicardia sufrió una parada cardiorrespiratoria y pese a las medidas de reanimación cardiopulmonar falleció a las 10:30 horas del día 29 de abril de 2019 con los diagnósticos de anemia secundaria a hematoma en psoas y abdominal en paciente anticoagulada y con reciente traumatismo lumbosacro, fracaso renal agudo oligoanúrico no descartable componente obstructivo por el hematoma, hiperpotasemia secundaria, sobredosificación de Warfarina, shock hipovolémico, parada cardiorrespiratoria y exitus.
Según recoge la sentencia de la Audiencia, esta presentaba, además del extenso hematoma intrabdominal dependiente del músculo iliopsoas izquierdo y pared abdominal izquierda que desplazaba contra lateralmente a la vejiga y el recto, criterios de sangrado agudo como son la hipotensión arterial y la anemia severa que continuaba en días posteriores pese a las transfusiones de hematíes que se le suministraron. También presentaba fracaso renal (oligoanuria) que se derivaba no sólo de la hipovolemia de la hemorragia, sino que tenía también un obstructivo debido a la probable compresión del hematoma sobre las vías urinarias, pues como antes dijimos ( y no se discute por las partes) en el TAC realizado el 26 de abril se apreció que la vejiga estaba desplazada por el propio hematoma. Y, pese a ello, no se adoptó ninguna de las medidas recomendadas, ante un gran hematoma expansivo que comprimía la vejiga y provocaba una alteración funcional que generaba una anemia severa y un fracaso renal, ya que la hemorragia que mantenía la paciente estaba generando la insuficiencia renal prerrenal que cursó con la oligoanuria. Medidas que irían desde un simple drenaje percutáneo del hematoma hasta un drenaje quirúrgico para control directo de la hemostasia, pasando por la embolización percutánea. Mas, al contrario, cuando se observa que el tratamiento no estaba siendo eficaz, pues persistía la anemia y se había desarrollado una insuficiencia renal prerrenal (por el sangrado), se siguió optando por una actitud conservadora y no se adoptaron más medidas, lo que supone una CLARA NEGLIGENCIA MÉDICA CON RESULTADO DE MUERTE.
Se acreditó en el juicio, que la causa inmediata del fallecimiento fue la hemorragia grave y la insuficiencia renal, con una deficiente atención médica, configurándose una clara falta de diligencia y incumplimiento de los protocolos médicos (lex artis). La reclamación se fundamentó en la responsabilidad directa y solidaria de la aseguradora Segurcaixa Adeslas, que no solo actúa como intermediaria, sino que garantiza la efectiva prestación de los servicios médicos a sus asegurados mediante sus contratos con centros y profesionales médicos, según reiterada jurisprudencia del Tribunal Supremo. El Letrado fue rotundo a la hora de acreditar la legitimación pasiva de dicha aseguradora médica y su responsabilidad, ya que son responsables de la atención medica que presente su cuadro médico y hospitalario.
El tribunal ha confirmado la condena a Segurcaixa Adeslas a pagar una indemnización total de 137.426 € más intereses, destinada a los familiares directos de la paciente (esposo e hija demandantes) en compensación por los daños derivados del fallecimiento.

 Además de la condena a dicha aseguradora al pago de los intereses previstos en el Art 20 LCS, por lo que la indemnización hoy en día sumando los intereses puede ascender a 273.533 €.
La defensa del caso ha sido ejercida por los Servicios Jurídicos de la Asociación ‘El DEFENSOR del PACIENTE’.
 
DEFENSOR del PACIENTE