Date:
2026-07-21
Indemnizan con 330.000 € la muerte de una paciente por una hemorragia masiva que no fue advertida en una cirugía de extirpación de vesícula en el Hospital Vithas 9 de Octubre de Valencia.
La compañía aseguradora del Hospital Vithas 9 de Octubre (BERKSHIRE HATHAWAY) y los Servicios Jurídicos de la Asociación ‘El DEFENSOR del PACIENTE’, han alcanzado un acuerdo mediante el cual se ha indemnizado con 330.000 € a la familia de VICENTA BENLLOCH, una paciente de 56 años que falleció tras someterse a una colecistectomía (extirpación de vesícula). Sufrió un accidente quirúrgico consistente en una lesión de la arteria aorta abdominal por la introducción del trócar, lesión que pasó inadvertida, lo cual fue reconocido y asumido por el propio equipo quirúrgico.
El acuerdo se ha alcanzado en el marco de un procedimiento judicial seguido en el Tribunal de Instancia de Madrid, Plaza nº3, en el que se solicitaba la cantidad obtenida finalmente en acuerdo.
Iniciada la acción judicial se ha llegado a un acuerdo con la Compañía de Seguros del Hospital Vithas 9 de Octubre, Berkshire Hathaway, y con la Compañía aseguradora del cirujano que la operó, Berkley que, ante la perspectiva de una más que probable condena judicial, a la vista del reconocimiento de los hechos por parte del equipo quirúrgico, las partes han conseguido llegar a un acuerdo extrajudicial, por el que se indemniza la familia de la paciente fallecida en la cantidad de 330.000 €, como consecuencia de la grave negligencia cometida.
Los hechos se remontan al 17 de noviembre de 2023, cuando Vicenta Belloch Martínez, acudió a la intervención programada de extirpación de vesícula, a través del plan de choque para la eliminación de listas de espera quirúrgicas de la Generalitat Valenciana, en el Hospital Vithas 9 de Octubre, ingresando a las 8:30 horas.
Según reconocieron los cirujanos y el anestesista que intervinieron a Vicenta, al introducir los trócares laparoscópicos se objetivó un sangrado de escasa cuantía que se suturó. Consta hora de finalización de intervención a las 09:55 h, siendo que pocos minutos después vuelve de urgencia al quirófano (10:06 h) por presentar inestabilidad hemodinámica comprobando una lesión en la arteria aorta de 12mm. Se avisó al cirujano vascular para su reparación.
Inexplicablemente, el cirujano vascular acudió a la 13:15 h, cuando Vicenta Belloch ya estaba en asistolia (ausencia total de actividad eléctrica y mecánica del corazón) resultando injustificable la ausencia de especialista de presencia en el hospital, la demora en su aviso o la tardanza de su llegada tras ser avisado, en cualquiera de los tres casos, es causa de grave negligencia, que derivó en el fallecimiento de la paciente.
No reprochamos que se produjera un accidente o iatrogenia quirúrgica, sino que entendemos injustificable el tiempo de demora en la resolución de dicho accidente, en este caso en la no resolución. Esta demora, en un gesto poco habitual entre los profesionales de la medicina, fue reconocido por los propios facultativos, quienes explicaron lo ocurrido:
“La paciente sufrió un accidente quirúrgico consistente en una lesión de la arteria aorta abdominal por la introducción del trócar óptico, lesión que inicialmente pasó inadvertida teniendo que volver a quirófano por presentar inestabilidad hemodinámica.
La complejidad de la lesión, la hemorragia masiva y el shock hemorrágico secundario refractario al tratamiento, derivados del retraso en el diagnóstico y el tratamiento de la lesión aórtica fueron la causa del fallecimiento de la paciente”.
Este retraso en el diagnóstico y tratamiento de la lesión aórtica, debido a la tardanza en la asistencia por parte del especialista vascular en el momento de la perforación de la arteria, terminó irremediablemente con la vida de la paciente, esposa y hermana de los demandantes.
Entendemos que estas actuaciones médicas son fácilmente evitables, pues se trata de proteger a los pacientes dotando a los Hospitales de los medios necesarios para realizar las intervenciones quirúrgicas.
Era una operación “aparentemente” sencilla, y la mayoría de las veces transcurren sin incidencias, pero si el cirujano tiene programadas a la misma vez muchas cirugías, el mismo equipo quirúrgico debe atenderlas todas, no hay especialista en cirugía vascular disponible, en este caso, de otras especialidades en otros casos, se les debe llamar y deben acudir al hospital, la desorganización y falta de medios se convierte en un “cóctel” que termina con la vida de una persona joven que no debía haber fallecido.
La defensa del caso ha sido dirigida por los Servicios Jurídicos de ‘El Defensor del Paciente’.
DEFENSOR del PACIENTE